domingo, 13 de octubre de 2013

HASTA QUE TODO ENCAJE

Buenas tardes a todos! Espero que el fin de semana haya ido bien. El mío la verdad ha sido un poco intenso. El curso de meditación se ha hecho con el control de mi vida y apenas me ha quedado rato para otras cosas. El curso fue genial la verdad, y lo mejor es que me sirve de punto de partida para la entrada de hoy.

El jueves por la tarde había una jornada de iniciación. Yo acudí con mis dos amigas, y la tarde discurrió con normalidad. La exaltación vino de la mano del coordinador del curso, que nos comento con una mirada complice que iban acudir al seminario tres chicos jóvenes. Imaginaros, nosotras soñando con encontrarnos el sabado a tres bohemios buenorros. Pensabamos que era el destino, nosotras eramos tres y ellos eran tres. 

Obviamente la historia no continua con tres bohemios buenorros, sino con tres chicos simpáticos (Creo que cuando lo primero que te dicen de alguien es simpatico ya te han dicho todo). A simple vista de los tres yo solo salvaba a uno, pero en una segunda revisión hubo que descartarlo. Y no por que fuera calvo (Mira que normalmete me gustan los hombres con pelo. Ni rapados, ni calvos. Cada uno tenemos nuestros gustos) sino por sus calcetines, no podían tener más agujeros (Y si llevas asi los calcetines, no quiero ni pensar como llevas los calzoncillos). Cuando nos juntamos las tres y comentamos nuestras impresiones sobre los chicos surgio uno de nuestros temas favoritos : las taras. Y de eso va el post de hoy justamente.

Algunos os preguntareis: ¿ Como que taras? Pues si, taras como la ropa. En nuestro caso decimos tara a aquel defecto que hace que ese chico al que estas conociendo deje de ser tan perfecto. Todos tenemos taras, aclaro. Nadie se libra. Lo gracioso es que son como los gustos, es decir, lo que para mi puede ser una tara para ti puede ser una virtud. 

Pero realmente lo dicho, todas dependen de la persona que las catalogue. Un claro ejemplo es el monitor de pilates de mi gimnasio. Es un chico guapo, muy guapo pero tiene un aliento con olor ali oli 24x7 (Siempre). Si eres una mujer cuerda lo dejaras marchar, hay más hombres con taras más llevaderas. Pero una mujer con ganas de una alegría se engañara. Primero se autoconvecerá que hoy que ha comido patatas. Y acudirá a la cita preparada, con un paquete de chicles de menta. Y así, la tara desaparece.

Y si la tara es muy grande puede llegar incluso a dejar de interesarte. Eso le paso a mi amigo D cuando descubrio que su querido Arquitecto tenia pechitos de cabra (Guardemos un minuto de silencio por lo mal que lo paso D). Os cuento: D llevaba un mes quedando con este chico. Tras haber metido entre sus sabanas a personas non gratas D decidió que debia de ir con más calma. El parecía perfecto, era dulce y cariñoso a la par que alegre. Ese viernes le preparo una sorpresa, le llevo a cenar a un restaurante por el centro de Madrid y entre copas de vino le propuso ir a cenar juntos a un hotel. D no pudo resistirse, y no lo culpo. Todo iba perfecto y el Arquitecto no tenía aun ninguna tara. Fueron a un hotelito moderno, era el escenario perfecto para una comedia romantica y no para el drama que sucedió. Entre besos cargados de pasión el arquitecto se quito la camiseta, dejando al descubierto sus pechitos de cabra. Imaginaros la cara de D, que no hay tara fisica que tolere menos que esa. 

Pese a ello, D intento por todos los medios sobreponerse a la tara, pero le era imposible. No podía apartar su mirada de los pechos de cabra del joven arquitecto, lo que obviamente le impedia estar a lo que debia estar. En ese momento D recurrio al apagado de luz, sabia elección. Desde ese día D no miraba a el arquitecto como antes, era imposible. Tras esa tara comenzaron a surgir otras taras, y D dejo de quedar con el arquitecto. Eso si, aun sigue teniendo pesadillas con los pechitos de cabra. Este es un claro ejemplo de una tara física.

Y es que lo malo de esa tara es que D no se la esperaba. Que es realmente el problema de las taras ocultas, que al ser sorpresa son dificiles de asumir. Pero aun más difíciles son las taras psicologicas, creerme que lo he vivido en mi propia piel. Cuando tenía 15 años tuve un par de citas con un  chico un tanto especial. Era timido y dulce, distinto a los golfos con los que me juntaba. Todo, una vez más parecia ir bien hasta que decidimos ir en esa tercera cita a merendar. Él primero me sorprendió mirando las calorias de cada plato de la carta, pero bueno cosas más raras había visto. Ademas ¿Que hay de malo en un chico que cuide su linea? 

Lo siguiente fue aun más gracioso. No solo cuidaba su linea, sino tambien buscaba cuidar la mía. Primero no me dejo ponerle caramelo a mis tortillas y a continuación me pregunto con un tono de lo más suave ¿Cuando comienzas la operación bikini? Si, habeis leído bien, me estaba poniendo a dieta. Y lo peor de todo es que el no era consciente de la gravedad de la pregunta que acababa de formular.  Ahí estaba, como si nada. Yo por mi parte no sabía como reaccionar, estaba atónita. ¿De verdad pensaba conquistarme así?

En ese instante comencé a atar cabos y me di cuenta de que el (al que llamaremos el Emo) tenía una carga psicológica oculta: había sido gordo. Pero al contrario que a mi, de el se reían en su colegio y como consecuencia tenía esa y otras cargas. Duro y triste. Pero yo la verdad que decidí huir, el chico no estaba muy bien de la cabeza.Y mejor. Al año me le encontré caminando con una bonita chica de la mano, lo cual me hizo muy feliz. No puedo decir lo mismo de la siguiente vez que lo volví a ver, la joven había perdido bastante peso. Moraleja: cuidado con las taras ajenas, que pueden acabar siendo comunes. 

Y por ultimo estan las taras anexas. Este tipo de taras son las mas especiales. Son aquellas personas que el tiene en su entorno y que tu por consecuencia tienes que asumir. Es decir, para que nos entendamos mejor: la madre pesada, el amigo loco o el hermano pequeño liante. En estos casos es mejor aplicar el clasico lema " Si no puedes con el enemigo, unete a él". Siempre que el enemigo quiera, porque si tu enemigo es como Julia Roberts en "La boda de mi mejor amigo" vas jodido. Para los que no hayáis visto la película ( Cosa que veo imposible dado que esta en el Top de reposiciones de Telecinco, Cuatro y Antena 3) ella es la gran tara de él, una mejor amiga celosa que le hace todo tipo de putadas para evitar que se casen.

Un clásico de mi infancia.¿Quien no sueña con vivir un momento como este?

Bueno volviendo al mundo de las taras y resumiendo, básicamente recordar dos cosas:
1. Todos tenemos alguna: física , psicológica o anexa. Todos tenemos alguna por lo que no debemos de ser muy duros con los demás, ni con nosotros mismos.Ademas...
2. Toda tara desaparece cuando aparece la persona idónea. Sí, porque cuando a alguien le gustas de verdad te querra sin importarle que tengas celulitis o seas una loca obsesa. No tendrá ningún problema en cargar con una suegra picajosa o un grupo de amigas chillonas. Es más, te verá como una diosa, considerará a tu madre un angelito y adorara a tus amigas.Y todo encaja. Porque el amor es ciego, sordo y hasta mudo. No entiende de taras.

Y ese es el alguien a todos llegará.Paciencia . Mientras a pasarlo bien descubriendo taras :)Un besito muy grande y feliz semana a todos :) Suena ALT-J - Bleezeblocks





1 comentario:

  1. Such a beautiful entry! You inspire me!
    Kisses from Miami,
    Borka
    www.chicfashionworld.com

    ResponderEliminar