miércoles, 16 de octubre de 2013

QUEREMOS LO QUE ENVENENA

Muy buenos días! ¿Como va la semana? La mía intensa, tomando decisiones importantes. Muy importantes. Dejar atrás algunos elementos. Seguir hacía delante con nuevos proyectos. ¿Por qué nos cuesta tanto pasar pagina y tan poco comenzar algo nuevo? 

Si, enserio. No tardamos nada en acostumbrarnos a lo nuevo en nuestras vidas. Desde un nuevo coche a una nueva amistad. Somos receptivos y positivos. Tenemos ganas de lo nuevo, lo desconocido. Entorno a ello hay un extraño morbo. Por el contrario, dejar algo atrás y despedirse nos cuesta mucho. Sentimos inesperadamente una unión sobrenatural con aquello que queremos omitir de nuestras vidas. Os pongo un ejemplo claro: ¿Por qué nos cuesta tanto tirar aquella camiseta que lleva sin salir del armario más de tres años ?¿Por qué sentimos que sin ella nos faltará algo? 

Este ejemplo se puede extrapolar a todas las relaciones personales: amigos, compañeros de clase, familiares, ect. A todos ellos nos unirá místicamente algo en el momento de asumir que ya no están en nuestras vidas. Aunque llevemos años sin hablar con ellos, una nostalgia que se apoderará de nosotros.  Por un instante solo nos acordamos de los buenos momentos. Olvidamos que esa persona ya no es parte de nuestras vidas, intentamos rescatarla de las fauces del pasado. Y esperamos que esa amistad algún día renazca. Como esa vieja camiseta que guardamos en el armario esperando a que nos vuelva a valer. Quizás un café para ponerse al día, quien sabe.

Este ejemplo sirve para todas las relaciones personales salvo para un tipo: las sentimentales. En este caso es todo mucho más complejo. La facilidad de desprenderse de la persona no dependerá directamente de la antigüedad de la relación, sino de múltiples factores. El principal:nuestro estado mental hacía esa persona. 

Es curioso ese extraño placer que tenemos todos los seres humanos por querer aquello que nos envenena. Me explico. ¿Por que tenemos una extraña atracción hacía aquella persona que no tiene interés en nosotros? Y no lo neguéis, a todos nos ha pasado. 

EL claro ejemplo es la típica situación al conocer a alguien. Si nos hace caso seguramente lo metamos en el saco de los pesados, aunque no lo este siento. Diremos " ¿Y este que se ha creído? Solo fue una noche. Menudo brasas".Y con el tiempo le recordaremos con cariño. Incluso nos plantearemos por qué no le dimos una oportunidad.Por el contrario, si pasa de nosotros aflorara descaradamente un sentimiento de atracción hacia esa persona. Hay que tener cuidado, dado que ese sentimiento muchas veces pasa a ser obsesión.
Maitena, una sabia como pocas

Ya lo decía Aventura, "No es amor, es un obsesión". Es curioso como rápidamente pasamos la delgada linea de la cordura. Todo comienza con uno o dos whats apps, a los cuales esperamos  una contestación instantánea. Primer gran error. El o ella tienen derecho a no ir con el movil pegado las 24 horas del día. Pero en lugar de razonar, pensamos que ha decidido pasar de nosotros. Asi comienza la fase dos: mirar continuamente su ultima hora de conexión y/o si se encuentra en linea. Durante esta etapa no paramos de mirar la pantalla del movil esperando contestación. Si, es enfermizo. Y aun peor, lo hemos hecho todos. 

"Una obsesión en el pensamiento que te hace hacer cosas..así funciona el corazón"

La tercera fase es mucho peor. En este momento en el que el masoquismo se a apoderado de nosotros. No conformes con su falta de respuesta intentamos averiguar más de su vida. Le buscamos en cualquier red social. Cual es el fin de dicha búsqueda: martirizarnos. Curiosamente no nos pararemos a mirar las fotos que sale feo, sino que nos centraremos en las que sale más que favorecido. En ese momento se esta convirtiendo en mito y nuestra obsesión ya roza los limites insanos.

Normalmente tras esta fase yo recomiendo a mis amigas una dosis de Sex in the City rimero, y luego buscarle una tara al susodicho ser. Ese mito debe de caer, creeme. Sino estará idolatrado y las consecuencias serán peores. Si, por que los whats app sin respuesta se pueden convertir en el pan de cada día, y amigos eso no es vida. Eso sería entrar en la fase cuatro,  que se resume en dos palabras: estas pillado. Y tras este punto, no han regreso.

Lo más llamativo es que todos tenemos a ese mito que no logramos quitar de nuestra mente, que es su extraño pedestal. Puede ser un royo de una noche con el que conectasete y que no volvió a llamar. O un exnovio que tras dos meses de ruptura se convirtio en un principe azul (¿Y porque no estaba así de bueno cuando estabamos juntos? Esa es la pregunta tipíca en esta situación). O incluso un amigo que siempre estuvo detrás de ti, y tu no tuvistes ojos para el hasta que se hecho una novia. Todas estas situaciones y muchas más concluyen en lo mismo: Nos gusta lo que no tenemos. Somos amantes del dolor.

Somos así, y es inevitable. El consuelo que nos queda es saber que en algún lugar del mundo, y sin saberlo (Seguramente, dado que somos unos acojonados y no solemos expresar nuestros sentimientos) nosotros estamos en algún pedestal. Si amigos, alguien tendrá los mismos nervios al pensar que puede existir una infima casualidad de cruzarse con vosotros por la calle. O de coincidir en la misma fiesta. O en la discoteca donde os visteis aquella noche. 

Hoy canción escrita por Leiva el de Pereza. Su disco es fruto de su ruptura con Michelle Jenner ( La mítica Sarita de los Hombres de Paco, acltual Isabel la Católica). Mucho desamor. Os dejo una de mis favoritas: Vis a vis.


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